Branding de película

El cine es, por su propia naturaleza, una disciplina generosa y estimulante para la creatividad de otras disciplinas que se unen a su camino. Así, las productoras cinematográficas -desde las grandes a las más pequeñas, desde las más comerciales a las independientes-, cuidan con atención y detalle su branding, del que el logo es una expresión que se aspira a que sea inolvidable e inmediatamente reconocible por los espectadores.

El anecdotario del origen de algunos de los logos que aparecen en las pantallas de todo el mundo, es abundante, y aunque el azar o una idea ocurrente puedan tener algo que ver con todo ello, el resultado final es siempre el producto de una elaborada preparación: al brillo creador primero se suma el expertise, no menos creativo y sí más reflexivo, del branding.

Un clásico en este universo cinematográfico es el león de la Metro-Goldwyn-Mayer.

En 1924, la productora era todavía la Goldwin Picture Corporation de Samuel Goldwyn. Fue para esta productora que el publicista de estudio, Howard Dietz, diseñó el logo de “Leo, el León”, inspirado por el equipo de atletismo de la Universidad de Columbia, “los leones”. Cuando Goldwyn Pictures se fusionó con Metro Pictures Corporation y Louis B. Mayer Pictures, el recién formado MGM mantuvo el logo.  Desde entonces, son 5 los leones que han presentado, en las pantallas, las producciones de la MGM: Slats, Jackie, Tanner, un cuarto león sin nombre, y, al fin y desde 1957, Leo.

Cuando en 1994, Steven Spielberg se unió a Jeffrey Katzenberg –ex ejecutivo de Disney- y al productor discográfico David Jeffren, para crear juntos la productora DreamWorks –“Shreck” es una de sus producciones-, fue Spielberg quien tuvo la idea de evocar la época dorada de Hollywood y sumarle la presencia de un hombre en la Luna. Esta idea maduró después a manos del ilustrador Robert Hunt, bajo la supervisión de Denis Muren, y el resultado, consensuado con Spielberg, fue el niño pescando que, sentado en la luna, ya se identifica, invariablemente, con la productora que representa. Con todo y desde entonces, a lo largo de estos 20 años, el logo ha seguido evolucionando, fiel a su origen, aunque adaptado a nuevas necesidades https://graffica.info/dreamworks-20-variaciones-logo/

Pero más allá del anecdotario que acompaña al origen de cualquiera de los logos que aparecen en las pantallas de cines y televisiones, en todos ellos se reconoce la esencia del “brand storytelling” del que se habló en un artículo anterior – http://www.columnacolors.com/es/brand-storytelling/ -.

Al fin y al cabo, el cine es una “promesa”: la de una “experiencia”, en la que la conexión entre marca y espectador tiene un carácter intrínsecamente emocional.