Marcas y Experiencias: el efecto WOW

Crear “experiencias” para los clientes es una actitud de las marcas para crear vínculos con su público, vínculos con un contenido sensorial y emocional que contribuye a la fidelización de la relación cliente-marca.

El “branding sensorial” –del que se habló anteriormente, http://bit.ly/2EdB6WC -, está orientado en esta dirección, como lo está también, por ejemplo, el concepto de “Brand skill” – http://bit.ly/2EeUdnm -, orientado a la colaboración de las marcas con las habilidades de sus consumidores. Los eventos, finalmente, son una posibilidad más, por parte de las marcas, de crear experiencias únicas para su público.

El branding sensorial vinculado a las marcas son sucesos de importancia programados. Y es esencial tomar en cuenta que el suceso ha de ser “importante”, es decir, ha de ofrecer un contenido de valor para sus espectadores, una promesa que les decida, en primer lugar, a asistir al mismo –en algunos casos, con desplazamientos a destinos de cualquier lugar del mundo-, y que sea, en segundo lugar, un contenido de valor real para no decepcionar sus expectativas.

Es una oportunidad para mejorar la imagen de marca y reunir a un grupo específico de personas con unos intereses en común, así que la marca, al organizar cualquier acto de estas características, ha de saber qué aspecto o aspectos quiere mejorar y ha de saber qué intereses son los que van a concitar a ese grupo de personas en un mismo espacio y tiempo.

Cuando una empresa genera un espacio de marca, sea tienda, pop up, o evento, bien planificado y bien orientado, crea una experiencia de impacto, muy favorable, generando un vínculo muy especial con los asistentes. Es la oportunidad de la marca de comunicarse de una forma personal, íntima, con los clientes, un verdadero cara a cara capaz de generar confianza y proximidad, vínculos emocionales que, se ha comprobado, generan “engagement”. Tanto es así que si el evento se repite periódicamente, los asistentes no sólo repetirán, sino que, a aquellos que asistieron a una primera convocatoria, se sumarán nuevos asistentes que acudirán al reclamo del prestigio alcanzado por la edición anterior.

Esta experiència de marca contribuye a, además de generar un contacto directo con el cliente, interactuar con sus productos y obtener un feedback inmediato y de calidad de los consumidores y, también, a aumentar las ventas. Es el efecto WOW.

El efecto WOW se sustenta en la creatividad y la innovación. Es una manera de poner el acento en lo único y excepcional de un evento. Porque ya no es suficiente, en el mundo de la moda, por ejemplo, una pasarela en el que un desfile presente las creaciones de la nueva temporada. Las marcas de este sector lo han comprendido y cada firma busca, con cada nueva colección para cada nueva temporada, impactar y sorprender a los asistentes –público en general y medios en particular-, ofreciendo un evento que sea, definitivamente, un “espectáculo personal e inolvidable”.

 

https://youtu.be/6RzGWYVkr64