La sociología y el branding, dos disciplinas que van de la mano.

Hoy en día gran cantidad de marcas buenas, inteligentes y creativas trabajan para crear conexiones con el consumidor y encontrar de esta manera una posición relevante en el mercado.

Pero ¿dónde y cuándo se da el salto para pasar de una marca más a ser una marca de referente?

Las grandes marcas tienen creencias fuertes. Las marcas memorables no tienen que dar ninguna razón de por qué el consumidor debe adquirirlas. Inclusive pueden excluir mencionar cualquier beneficio del producto en su publicidad. Muchas veces ni siquiera realizan cambios ni innovación significativa en el producto en sí, su objetivo consiste en la vinculación emocional y personal con el consumidor.

Existen casos de marcas en el mercado, donde no hay razones o beneficios adicionales del producto, para elegir una marca u otra. Es la conexión cultural y aspiracional, lo que hace al consumidor convertirse no solo en comprador, sino en cliente leal y fan de la marca. Un ejemplo claro es Apple. Que aunque puede no tener el mejor de los smartphones, ni a nivel técnico ni a nivel de innovación, cuenta con uno de los volúmenes de venta más altos y el porcentaje de beneficio más grande de toda la industria de telefonía móvil. Apple es el ejemplo de un producto correcto, de alto margen; pero una ejecución de marca excelsa.

Y la lista continúa: Starbucks, Absolut Vodka, Puma, etc.

La receta para el éxito en muchos sectores es cambiar el pensamiento de la marca de simplemente productos e incluir el pensamiento de marca en términos de la cultura. Analizar las rutinas y la vida cotidiana de las personas, así como sus deseos y aspiraciones, les permite acercarse a lo que necesitan ahora y podrían necesitar en el futuro.

¿Cómo lograrlo? Sociología + Branding

Pregúntate: ¿Qué cultura o movimiento, podría ser relevante para tu marca, en lugar de que en que categoría de productos expandirse?

Invierte en crear conexiones emocionales por medio de tu marca, más que en la promoción de tus productos.

Atrévete a desafiar el “status quo”, innova basado en las personas no en lo que hace la competencia.

En resumen, se trata de crear demanda a través de la comprensión de los estilos de vida de sus consumidores y el contexto del papel sociológico de la marca. Cuando se tiene una marca con la que las personas quieren interactuar, las personas quieran comprar por la conexión que sienten hacia ella, entonces esta marca se acerca a convertirse en una gran marca.

La gente hablará de tu marca y en lugar del pensamiento convencional de productos y categorías se convertirá en una parte activa de su cultura.