¡Ya vienen los Reyes!

Con el  año que empieza, en la noche del 5 de enero, llegan… ¡sus Majestades, los Reyes Magos de Oriente!.

La mañana del día 6 es la mañana de los regalos y, muy especialmente, de los juguetes que, después de toda una noche trabajando, Melchor, Gaspar y Baltasar han dejado a los niños de todo el mundo. ¿Pero qué juguetes llegan en la caravana de los  3 Magos?.

Más allá de la rivalidad entre Papá Noël y los Reyes –que, al parecer, siguen ganando estos últimos, lo que significa que su  branding  es muy consistente…-, la industria del juguete ha aprendido que sus clientes, con 2 años, ya reconocen logotipos y marcas, así que, a su manera, ya empiezan a pedirlas. Como además, hasta los 4 ó 5 años, no diferencian entre un capítulo de una serie de dibujos animados y un anuncio publicitario –para ellos, ambos son entretenimiento y les prestan la misma atención-, hace ya mucho tiempo que las marcas saben que han de hacer branding pensando en ellos y en su particular forma de relacionarse con el mundo.

http://www.puromarketing.com/88/28460/ninos-conocen-identifican-marcas-cada-vez-desde-mas-pequenos.html

El branding verbal y el branding sonoro son decisivos en el mundo de la juguetería y están en la base del llamado kid marketing. En pocas palabras, voces y ruidos reconocibles, que consigan ser fácilmente identificables y reproducibles por los niños, son esenciales en el lanzamiento y promoción exitosos de un juguete. Tanto es así, que algunos están sobreviviendo al paso del tiempo por obra y arte de esta combinación infalible que tiene una de sus expresiones definitivas en el naming.

Llama la atención, en efecto, que hace ahora un año, algunos de los juguetes más vendidos fuesen auténticos clásicos más o menos adaptados a los nuevos tiempos: Barbie –la inmortal de Mattel-, Nancy, PinyPon y Nenuco –estos tres últimos de la marca Famosa, la juguetera fundada en 1957 en el llamado “Valle del Juguete”, en Alicante-… Cierto es que en la elección también debió influir la memoria de abuelos y padres, asociando sus infancias a los mismos muñecos.